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El plan energético al 2050 que Paraguay escribió y todavía no ejecuta

Paraguay aprobó en 2024 una política energética al 2050 con 95 objetivos y 385 metas, incluido un ministerio que debía existir ese año. Sigue sin existir.

En septiembre de 2024, Paraguay aprobó por decreto su Política Energética Nacional al 2050: 95 objetivos y 385 metas que ordenaban, entre otras cosas, crear el Ministerio de Energía, Hidrocarburos y Minería en el mismo año 2024. Veintidós meses después, ese ministerio no existe, la Mesa Energética que debe conducir la política llevaba dos años sin reunirse y el presidente Santiago Peña tuvo que convocarla de nuevo —con un plazo de 30 días— para que proponga, por tercera vez en una década, cómo ordenar un sector que la criptominería y los centros de datos están desbordando.

En resumen:

  • La Política Energética al 2050 (Decreto 2553/2024) tiene 95 objetivos y 385 metas y ordenaba crear el Ministerio de Energía, Hidrocarburos y Minería en 2024. A agosto de 2026 no existe; solo hay un viceministerio dependiente del MOPC.
  • La Mesa Energética Nacional existe desde 2012, fue reactivada en octubre de 2023, aprobó la política en septiembre de 2024 y el 6 de agosto de 2026 Peña la convocó con 30 días para propuestas en cuatro ejes.
  • El debate llega en contexto de presión: la demanda crece entre 12% y 21% anual, 41 empresas consumidoras intensivas reservan 943,8 MW y la prensa reporta solicitudes de hasta 6.300 MW.
  • Los intentos de crear un ministerio de energía vienen desde 2018. Chile, Uruguay y Brasil tienen ministerios de energía desde hace décadas.

Paraguay no tiene un problema de energía: tiene un problema de institucionalidad. Genera electricidad renovable de sobra, exporta más de la mitad de lo que produce y, sin embargo, cada vez que el sector privado quiere invertir —un data center, una planta de amoníaco verde— la pregunta es la misma: ¿quién planifica, quién regula y quién decide en Paraguay? La respuesta es la historia de un ministerio prometido, escrito y ordenado en un decreto, pero que todavía no existe.

El plan que se escribió en 2024 y se olvidó

El Decreto 2553/2024, firmado el 19 de septiembre de 2024, aprobó la Política Energética de la República del Paraguay al 2050 y abrogó la política de 2016. El documento —elaborado por un equipo de la Facultad Politécnica de la UNA bajo coordinación del Viceministerio de Minas y Energía— define 95 objetivos y 385 metas en diez ejes estratégicos, con horizontes de corto plazo (2023-2028), mediano (2029-2035) y largo plazo (2036-2050).

El primer eje estratégico es el institucional, y su primera meta es clara: “ley de creación del Ministerio del sector energético, minería e hidrocarburos promulgada” en 2024. Las metas siguientes exigen el ministerio “funcionando” en 2024 y su plan de fortalecimiento en 2025. Ninguna se cumplió. A agosto de 2026 sigue existiendo el Viceministerio de Minas y Energía (VMME), una repartición creada en 1990 como subsecretaría del MOPC y consolidada por la Ley 167/1993, que depende jerárquicamente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.

La cifra de “95 objetivos y 385 metas” viene del anexo del decreto, disponible en el portal del VMME. La comunicación oficial del MOPC habló de “más de 300 objetivos”, una diferencia de conteo que no cambia el fondo: el documento más ambicioso de planificación energética en la historia de Paraguay se escribió, se aprobó y quedó, en buena medida, durmiendo en un PDF.

La Mesa Energética: doce años de altibajos

La Mesa Energética Nacional no es un invento reciente. Fue creada por decreto del Poder Ejecutivo en 2012, bajo la presidencia de Federico Franco, como organismo asesor del Presidente de la República en cuestiones energéticas. Según la respuesta oficial de la ANDE a un pedido de informe del Senado, la integran quince cargos: el presidente y el vicepresidente, los ministerios de Obras Públicas, Hacienda, Relaciones Exteriores, Industria y Comercio, el Gabinete Civil, el ambiente (hoy MADES), la STP (hoy en el MEF), el VMME, los directores paraguayos de Itaipú y Yacyretá, y los presidentes de ANDE, PETROPAR e INFONA.

En junio de 2013 la Mesa anunció una represa sobre el río Ypané y rechazó la ley de marco regulatorio del sector eléctrico; luego impulsó el trabajo que culminó en la primera Política Energética del país, aprobada por el Decreto 6092/2016. Entre 2019 y 2020, bajo el gobierno de Mario Abdo Benítez, sirvió de insumo para la revisión del Anexo C de Itaipú. Después se diluyó: de 2021 a octubre de 2023 no hay registro público de reuniones plenarias.

En octubre de 2023, Santiago Peña la reactivó con una reunión en Mburuvicha Róga para actualizar la política energética con miras al 2050. El proceso culminó en la aprobación de la PEN 2050 en septiembre de 2024. Y ahí se detuvo de nuevo: la última reunión oficial antes de la actual fase fue el 16 de septiembre de 2024. El 6 de agosto de 2026, Peña la convocó otra vez.

El ministerio que nadie logra crear desde 2018

La idea de un ministerio de energía no es nueva. En 2018, un proyecto en la Cámara de Diputados proponía crear el Ministerio de Energía y Minas; no prosperó. En noviembre de 2020, un grupo de senadores presentó el proyecto “Que crea el Ministerio de Energía, Minas e Hidrocarburos”, que reemplazaría al VMME por un ministerio con tres viceministerios; tuvo dictamen de comisión en diciembre de 2021 y nunca se sancionó. La política de 2016 ya preveía un ministerio del sector, y la PEN 2050 lo ordenó para 2024.

En agosto de 2026, el tema está sobre la mesa desde tres frentes a la vez. El 5 de agosto, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de declaración instando al gobierno a crear el Ministerio de Energía, Minas e Hidrocarburos, señalando la “fragmentación” de competencias. El 7 de agosto, la UIP y la Feprinco pidieron un regulador independiente y un ministerio “sin debilitar a la ANDE”. Y el 11 de agosto, el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, adelantó que el Ejecutivo planteará al sector privado la creación del ministerio, un despacho de carga independiente y un ente regulador “el primero en Paraguay”.

La secuencia es reveladora: un proyecto que se repite cada dos o tres años, una política que lo ordena con fecha límite y un debate que resurge cada vez que el sector privado espera una respuesta. Definir los roles institucionales del sector energético lleva más de una década sin concreción.

Demanda que desborda la planificación

El contexto que obliga a este debate es numérico. El consumo interno de Paraguay es de aproximadamente 15 a 16 TWh anuales —la cifra de 29.419 GWh que publicó la ANDE para 2025 corresponde a la demanda del sistema, que incluye pérdidas de transmisión y distribución, no al consumo final—. Ese consumo crece a un ritmo inédito: +5,7% en 2022, +12,4% en 2023, +18,5% en 2024, +12,5% en 2025 y parciales de 2026 por encima de ese rango, hasta +21% en el primer cuatrimestre. El crecimiento de largo plazo era de 3% a 5% anual; la era de los data centers la triplicó.

Sobre esa base, 41 empresas están registradas como consumidores intensivos especiales, con una potencia reservada conjunta de 943,8 MW —aproximadamente el 13,5% de la potencia que corresponde a Paraguay de Itaipú— y la ANDE proyecta ingresos de ese segmento por unos 350 millones de dólares en 2026, un 18,6% más que en 2025. El pico histórico de potencia instantánea demandada alcanzó los 5.752 MW el 26 de enero de 2026.

La prensa reporta solicitudes de industrias por hasta 6.300 MW, una cifra que los medios comparan con la potencia disponible de Itaipú para Paraguay. No hay cifra oficial consolidada de demanda prerregistrada —el nuevo presidente de la ANDE, Miguel Báez, pidió tiempo para presentar el informe de potencia disponible—. Lo verificable es la coincidencia: 6.300 MW es aproximadamente el 90% de los 7.000 MW que le tocan a la parte paraguaya de Itaipú. En el foro energético del MIC y la UIP de julio de 2026, el ministro Marco Riquelme lo resumió en una frase que se repitió en todos los medios: “Por primera vez en la historia tenemos más proyectos que energía disponible”.

La experiencia regional que Paraguay ignora

Ninguno de los países que compiten con Paraguay por inversión electrointensiva tiene este problema. Uruguay tiene el Ministerio de Industria, Energía y Minería desde 1990, con una Dirección Nacional de Energía que coordina las políticas del sector y una política energética acordada en 2010 como política de Estado, que ahora trabaja en su actualización al 2050. Chile creó su Ministerio de Energía en 2010, tras años de depender del Ministerio de Minería. Brasil tiene un Ministerio de Minas y Energía desde 1960, asistido desde 2004 por la empresa pública de investigación energética EPE.

En los tres casos, el país creó el órgano rector antes o en paralelo a abrir la generación privada. Paraguay está haciendo la secuencia inversa: primero abrió el sector —con la Ley 7599 de diciembre de 2025 y el Decreto 6034 de mayo de 2026, que habilitan la inversión privada en generación renovable no hidráulica y permiten a los grandes consumidores desde 30 MW firmar contratos bilaterales con generadores privados— y después quedó discutiendo cómo armar la institucionalidad para regularlo. El análisis que el exgerente de la UTE uruguaya, Carlos Pombo, compartió en Asunción en julio de 2026 quedó resumido en una frase: Paraguay abrió la generación y todavía no construye el regulador.

Eso importa porque las reglas definen el destino de la inversión. Las metas de la PEN 2050 que dependían solo del Ejecutivo —el sistema de monitoreo del plan, la unidad de información y planificación— tampoco tienen rastro público de cumplimiento. Y el marco tarifario es inestable: la resolución de la ANDE que fijó la tarifa de consumo intensivo en 30 dólares por MWh fue seguida por decretos de extensión a 15 años que el Ejecutivo derogó en junio de 2026, entre la presión sindical y una crisis que terminó en julio con el relevo del presidente de la ANDE.

Conclusión

Paraguay escribió el plan. Lo aprobó. Lo cargó de metas con fechas. Y cuando el sector privado llegó con proyectos, descubrió que el documento no se había traducido en ministerio, regulador ni sistema de monitoreo. Lo que queda de la PEN 2050 es su vigencia como declaración de intenciones y una Mesa Energética que se reactiva periódicamente para discutir lo que ya está escrito.

La decisión de fondo no es técnica, es política: transferir la potestad tarifaria y la conducción del sector hacia una institucionalidad autónoma —ministerio, regulador, planificador— significa renunciar a una palanca de poder. Es la misma fragmentación de gobernanza que ya describimos al analizar la renegociación del Anexo C de Itaipú para 2027: un archipiélago de instituciones desconectadas sin un timón único con autoridad real. Cada data center que aterriza y cada contrato que se negocia contra reloj es un recordatorio de que Paraguay ya no puede planificar energía como si tuviera todo el tiempo del mundo.

Leé el análisis completo sobre infraestructura y energía en el Observatorio de IA en Paraguay.

Fuentes

  1. Decreto 2553/2024 — Política Energética de la República del Paraguay al 2050 (PDF oficial, VMME-MOPC) (septiembre 2024)
  2. MOPC — “Gobierno firma decreto para nueva Política Energética Nacional con visión al 2050” (20 de septiembre de 2024)
  3. Ferrere — “Nueva Política Energética del Paraguay con proyección al 2050” (26 de septiembre de 2024)
  4. ANDE — Respuesta a pedido de informe del Senado sobre la Mesa Energética Nacional (PDF, SILPy) (septiembre 2025)
  5. Última Hora — “Mesa Energética: creciente demanda impulsa reactivación” (6 de agosto de 2026)
  6. ABC Color — “Tras cambiar al titular de la ANDE, Peña da 30 días a la Mesa Energética para fijar reglas a inversores” (8 de agosto de 2026)
  7. ABC Color — “Gobierno conforma Mesa Energética para actualizar política para el sector hasta el 2050” (9 de octubre de 2023)
  8. La Nación — “Ejecutivo planteará la creación del Ministerio de Energía ante la Mesa Energética Nacional” (11 de agosto de 2026)
  9. La Nación — “Diputados promueve la creación del Ministerio de Energía” (6 de agosto de 2026)
  10. VMME-MOPC — Historia y funciones del Viceministerio de Minas y Energía
  11. vLex — “Proyecto de Ley que crea el Ministerio de Energía, Minas e Hidrocarburos” (noviembre 2020)
  12. ABC Color — “ANDE: 41 empresas consumen el 13,5% de nuestra energía de Itaipú” (15 de marzo de 2026)
  13. ABC Color — “Criptominería inyectará US$ 350 millones a la ANDE en 2026, un 18,6% más” (11 de abril de 2026)
  14. ABC Color — “ANDE: demanda de electricidad creció 13,3% en el primer mes de este año” (13 de febrero de 2026)
  15. Última Hora — “ANDE: pedidos de industrias superan a la potencia disponible de Itaipú” (1 de agosto de 2026)
  16. La Nación — “Ministro insta a planificar la expansión del sistema eléctrico ante demanda de nuevos proyectos” (22 de julio de 2026)
  17. ANDE — Generación hidroeléctrica: potencia disponible de Itaipú para Paraguay
  18. ABC Color — “Uruguay a Paraguay sobre energía: cómo crear institucionalidad, seguridad jurídica y soberanía” (30 de julio de 2026)
  19. Ministerio de Industria, Energía y Minería de Uruguay — “Política energética: MIEM avanza en definición de lineamientos estratégicos” (30 de abril de 2026)
  20. Ministerio de Energía de Chile — Sobre el Ministerio
  21. Ministerio de Energía de Chile — Ley 20.402, Biblioteca del Congreso Nacional
César Sánchez

César Sánchez

Consultor en automatización con IA generativa, anotación de datos para modelos de lenguaje y desarrollo de soluciones basadas en IA aplicada. Fundó en 2005 uno de los primeros medios digitales sobre tecnología en Paraguay y ha trabajado con marcas como Coca-Cola en generación de contenido con IA. Creador del observatorio de IA en Paraguay.