El campo paraguayo se moderniza sin el pequeño productor
Paraguay depende de la agricultura como ningún otro país de Sudamérica de su tamaño. El sector emplea al 26% de la fuerza laboral, genera el 11% del PIB y el complejo sojero representa el 51% de las exportaciones totales. La producción de alimentos es la columna vertebral de la economía. Pero la tecnología que transformó el campo en Brasil, Argentina y Uruguay casi no existe en Paraguay.
Menos del 5% de las fincas paraguayas usa herramientas de agricultura de precisión: imágenes satelitales para monitorear cultivos, drones para fumigar, sensores de suelo para optimizar el riego, algoritmos que predicen plagas. Brasil tiene aproximadamente 1.600 startups de tecnología agropecuaria. Argentina tiene alrededor de 400. Paraguay tiene catorce. La brecha no es de potencial productivo —Paraguay es el sexto productor mundial de soja— sino de acceso a la tecnología que podría hacer que ese potencial crezca.
De satélites y drones: quién está trayendo tecnología al campo
La agricultura de precisión no es una sola tecnología. Es un conjunto de herramientas que van desde lo más simple —imágenes satelitales gratuitas que muestran el estado de los cultivos— hasta lo más complejo: tractores autónomos guiados por GPS, drones que fumigan con una precisión que ahorra hasta el 90% del agua, sensores de humedad en el suelo que informan cuándo y cuánto regar.
En Paraguay, las aplicaciones más avanzadas están concentradas en grandes productores de soja, trigo y maíz en los departamentos de Alto Paraná, Itapúa y Caaguazú. Las empresas multinacionales como John Deere, Bayer y Syngenta ofrecen sus plataformas de precisión a los clientes más grandes. Pero hay también actores locales que están construyendo tecnología desde Paraguay.
Smart Soil Py es la startup agtech paraguaya más destacada. Recibió 150.000 dólares del BID Lab y fue seleccionada por el programa FoodRise, que le otorgó hasta 100.000 dólares adicionales. Su plataforma usa inteligencia artificial para detectar enfermedades en cultivos a partir de imágenes. Ya monitorea más de 23.000 hectáreas en el país.
El mercado de drones agrícolas está creciendo rápido. Hay aproximadamente 300 drones en operación agrícola en Paraguay, según estimaciones del sector, y al menos siete empresas ofrecen servicios de fumigación y monitoreo con drones, como Control Verde, YvyTech, Gaba Agriculture y otras. Un dron agrícola como el DJI T50 puede fumigar hasta 350 hectáreas por día con un ahorro de agua del 90% en comparación con la fumigación manual o con tractor.
En el plano satelital, la plataforma Guaraní Insights, desarrollada por la Agencia Espacial del Paraguay (AEP) en colaboración con ArkEdge de Japón, ofrece imágenes satelitales gratuitas para productores paraguayos, con cuatro años de datos históricos acumulados. La AEP está reorientando todo su programa espacial hacia la agricultura de precisión. En febrero de 2026, el Banco Mundial y la Agencia Espacial Europea visitaron la Federación de Cooperativas (FECOPROD) para explorar cómo expandir el uso de datos satelitales en el campo.
Las dos agriculturas del Paraguay
El principal obstáculo para la adopción de tecnología agrícola en Paraguay no es la falta de soluciones técnicas. Es la estructura del campo.
Paraguay tiene una de las concentraciones de tierra más desiguales de América Latina. Según los datos disponibles —el último censo agropecuario es de 2008— el 1% de las explotaciones controla el 79% de la tierra cultivable. En el otro extremo, el 35% de las fincas son minifundios de menos de 1,7 hectáreas. El productor grande tiene acceso a crédito, asistencia técnica y conexión a internet, pero representa una minoría. El pequeño productor —que es la mayoría— no tiene ninguna de esas tres cosas.
La conectividad rural es el cuello de botella más inmediato. Se estima que apenas el 35% al 40% de las zonas agrícolas paraguayas tiene acceso a internet de calidad suficiente para usar aplicaciones de agricultura de precisión. Un dron agrícola que necesita transmisión de datos en tiempo real no sirve en un lote sin señal. Una plataforma satelital que requiere conexión para descargar imágenes es inútil si el productor no tiene datos móviles.
El ecosistema fintech que está creciendo en Paraguay podría cerrar parte de esta brecha. Las cooperativas, reguladas por el INCOOP, son el canal financiero más extendido en el ámbito rural y podrían actuar como distribuidoras de tecnología agrícola, ofreciendo crédito para la compra de drones o sensores, y conectando a los pequeños productores con las plataformas digitales que ya existen. Pero esa conexión —entre el mundo fintech y el mundo agropecuario— todavía no ocurrió a escala.
La tokenización de activos agropecuarios es un ejemplo de cómo la tecnología financiera podría llegar al campo. Si un pequeño productor pudiera tokenizar su producción futura y venderla como activo digital, tendría acceso a capital de trabajo sin pasar por un banco. Pero la tokenización requiere marcos legales, educación digital y conectividad —tres cosas que el pequeño productor paraguayo no tiene.
La urgencia climática
El 2022 fue un año que ningún productor paraguayo va a olvidar. Una sequía severa, impulsada por La Niña, redujo la cosecha de soja en un 60%. Las exportaciones se desplomaron. El PIB del país creció apenas un 0,1% ese año, frente al 4% proyectado antes de la sequía. Todo por un solo evento climático.
Paraguay es uno de los países más vulnerables al cambio climático en América Latina. La temperatura media ya subió 1,5 grados Celsius por encima del promedio 1961-1990. Los ciclos de sequía e inundación, impulsados por El Niño y La Niña, son cada vez más extremos. La agricultura —que genera la mitad de las exportaciones— no tiene un sistema de alerta temprana dedicado ni herramientas de previsión climática accesibles para el pequeño productor.
La inteligencia artificial puede ayudar. En India, Brasil y Kenia existen modelos predictivos que usan datos satelitales y meteorológicos para anticipar sequías, recomendar fechas de siembra o predecir brotes de plagas. Esa tecnología existe, los datos satelitales son gratuitos (Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea, Landsat de la NASA) y el costo computacional es bajo. Lo que no existe en Paraguay es un sistema que ponga esos datos al alcance del productor que más los necesita.
El Ministerio de Agricultura creó en julio de 2026 una comisión técnica de riesgo climático, y Paraguay participa en el proyecto de seguros climáticos del CAS y el Banco Mundial. Pero son iniciativas incipientes. Mientras tanto, la temperatura sigue subiendo y el pequeño productor sigue sembrando sin datos.
Lo que se puede hacer
Los países que avanzaron en agricultura digital no lo hicieron solo por la iniciativa privada. Brasil tiene la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuária (Embrapa), con 46 centros de investigación y casi 10.000 empleados, que desarrolla tecnología agrícola y la transfiere a los productores. Argentina tiene el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que desde 1995 investiga agricultura de precisión y capacita a técnicos en todo el país.
Paraguay tiene el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), pero su presupuesto y alcance son incomparables. No tiene un programa dedicado a agricultura de precisión ni un laboratorio de agritech. La Universidad Nacional de Asunción tiene una Facultad de Ciencias Agrarias, pero la investigación aplicada en tecnología agrícola es casi inexistente.
El país no necesita una ley de agricultura digital —necesita conectividad rural, crédito accesible para tecnología y asistencia técnica que llegue al pequeño productor. Son soluciones que actúan dentro de la estructura existente, sin modificarla. La concentración de la tierra —el 1% de las explotaciones todavía controla el 79%— es un problema que ninguna app va a resolver, pero mientras se discute cómo abordarlo, la tecnología que ya existe debería estar al alcance de quienes más la necesitan.
Este artículo es parte de la guía completa de inteligencia artificial en Paraguay, que reúne todos los análisis del cluster sobre tecnología y ecosistema.
Fuentes
- World Bank — “Paraguay Overview: Agriculture”
- FAO — “Paraguay at a glance”
- ABC Color — “Producción lechera: 108,7 litros por día con precisión genética” (10 julio 2026)
- BID Lab — “Smart Soil Py: agricultura inteligente”
- NASA — “Landsat 9: Earth observation”
- ESA — “Copernicus Sentinel-2”
- Wikipedia — “Agriculture in Paraguay”