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Lo que el capital de Silicon Valley busca en Paraguay y no encuentra

Paraguay tiene la electricidad más barata de Sudamérica. HIVE Digital ya invirtió USD 56M y opera 300 MW. Pero el resto de Silicon Valley todavía no se decide a invertir.

En marzo de 2026 el ministro de Industria y Comercio de Paraguay, Marco Riquelme, aterrizó en Silicon Valley con una agenda de reuniones que incluía a OpenAI, Nvidia, Crusoe y Lambda. La misión: vender a Paraguay como el próximo destino de infraestructura de inteligencia artificial. Pero la empresa que más había invertido en Paraguay ya estaba allí desde antes: una minera de Bitcoin canadiense reconvertida que en noviembre de 2024 había puesto la primera piedra de lo que hoy son 300 megavatios operativos.

En resumen:

  • HIVE Digital Technologies es el único inversor tech de escala global con presencia real en Paraguay: 300 MW operativos, USD 56M en adquisiciones y 68% de su capacidad mundial en suelo paraguayo.
  • Crusoe AI, X8Cloud y ASUS no tienen inversiones confirmadas en Paraguay. Crusoe solo tuvo una reunión exploratoria con el gobierno; X8Cloud promociona servicios pero sin cifras verificables de inversión.
  • Paraguay tiene la electricidad industrial más barata de Sudamérica (USD 30-45 por MWh), un superávit energético del 200% y un régimen fiscal de maquila con 1% de impuesto a la renta. Pero cero hiperescaladores.
  • Chile atrajo a cuatro hiperescaladores (AWS, Google, Microsoft, Oracle) con estabilidad jurídica, no con energía barata. Uruguay consiguió a Google con USD 850M de inversión. Paraguay tiene condiciones que ningún otro país ofrece y capital que ningún otro país recibe.

Paraguay produce casi el triple de la electricidad que consume. Sus 44 teravatios-hora anuales —alimentados por Itaipú, Yacyretá y Acaray— representan uno de los mayores superávits de energía limpia per cápita de Sudamérica. Esa abundancia, combinada con un régimen de maquila que grava las exportaciones de servicios al 1% y una ubicación en el corazón de Sudamérica, configura una propuesta de valor que ninguna otra economía de la región iguala. Y sin embargo, el capital de Silicon Valley sigue pasando de largo.

HIVE Digital: el único que puso los pies en Paraguay

En noviembre de 2024, HIVE Digital Technologies —una empresa canadiense listada en la TSX y dedicada a la minería de Bitcoin— puso la primera piedra de su centro de operaciones en Valenzuela, Paraguay: 100 megavatios de capacidad, alimentados por Itaipú. Dos meses después firmó una carta de intención para adquirir el sitio de Yguazú, un predio de 200 MW que pertenecía a Bitfarms, por USD 56 millones (USD 25 millones al cierre y USD 31 millones en seis meses). Asumió además USD 19 millones en depósitos de contratos de compra de energía que Bitfarms tenía con ANDE.

En septiembre de 2025, HIVE alcanzó 18 exahashes por segundo de capacidad de minería. En noviembre llegó a 25 EH/s. En menos de seis meses pasó de cero a 300 megavatios operativos en Paraguay, ejecutando lo que su CEO, Aydin Kilic, describió como “uno de los programas de expansión más grandes de la historia de HIVE”. Para el cierre de su año fiscal 2026, la compañía reportó ingresos de USD 297,8 millones, un crecimiento de 158% interanual impulsado casi enteramente por sus operaciones paraguayas.

Pero HIVE no se quedó en Bitcoin. En enero de 2026 lanzó BUZZ AI Cloud en Asunción, un clúster de GPUs NVIDIA A40 alojado en un data center Tier-III operado por “la mayor empresa de telecomunicaciones de Paraguay”. En marzo, investigadores de Columbia University empezaron a entrenar modelos de lenguaje de 1.400 millones de parámetros desde Nueva York hacia Asunción, a más de 8.000 kilómetros de distancia. En junio, el estudio fue enviado a NeurIPS —una de las conferencias de machine learning más citadas del mundo—, validando que GPUs de generación anterior en Paraguay podían igualar el rendimiento de H100s para cargas de trabajo específicas.

La historia de HIVE demuestra que el modelo funciona: energía hidroeléctrica barata, ejecución rápida, ingresos en dólares para ANDE y un camino creíble desde la minería de criptoactivos hacia la computación de inteligencia artificial. Pero también revela la otra cara: HIVE concentra el 68% de su capacidad global en un solo país, depende de una sola represa y su transición real a clientes comerciales de IA no llegará hasta el segundo semestre de 2027.

La energía más barata de Sudamérica, una ventaja que nadie más capitaliza

El costo de la electricidad industrial en Paraguay oscila entre USD 30 y USD 45 por megavatio-hora, según la tarifa negociada con ANDE. Es la más baja de América Latina y una de las más bajas del mundo. Para ponerlo en perspectiva: en Chile el mismo megavatio-hora cuesta entre USD 45 y USD 65, en Uruguay entre USD 55 y USD 70, en Brasil entre USD 60 y USD 90.

La ventaja no es solo de precio. Es de escala. Paraguay genera aproximadamente 44 TWh al año y consume menos de 15 TWh. El excedente —casi dos tercios de su producción— se exporta a Brasil y Argentina a precios mayoristas. Ningún otro país de la región tiene una brecha semejante entre generación y consumo. Ninguno ofrece energía 100% hidroeléctrica con ese margen de capacidad ociosa.

Yguazú Digital, el proyecto insignia del gobierno con Taiwán, promete escalar de 10 MW a 1 GW en tres fases. Paraguay y Taiwán proyectan una inversión acumulada de hasta USD 40.000 millones, aunque las cifras dependen de que se concreten las fases II y III. La red de ANDE tiene pérdidas de distribución estimadas en 31%, contra un promedio regional de 13,5%. La capacidad de transmisión interna —aproximadamente 1.700 MW según los datos más recientes disponibles— es insuficiente para mover la energía desde las represas del este hasta los potenciales centros de consumo industrial. Se necesitan entre USD 500 y USD 1.000 millones en infraestructura de transmisión para que el superávit energético se convierta en una ventaja competitiva real.

Crusoe, X8Cloud y los que solo pasaron a saludar

Crusoe AI es, sobre el papel, el inversor perfecto para Paraguay. Fundada en 2018 en Denver, construye data centers donde hay energía varada o subutilizada: originalmente gas de antorcha en pozos petroleros, hoy proyectos de escala masiva como el campus de 1,2 GW en Abilene, Texas, que forma parte del proyecto Stargate de OpenAI y Oracle. Su filosofía es “energy-first”: primero la fuente de energía, después el data center. Crusoe ya tiene dos sitios en Argentina —módulos de gas de antorcha de su etapa pre-AI— y su cofundador Cully Cavness declaró en 2024 que América Latina “tiene sentido con el tiempo”.

Pero ese tiempo no llegó. La reunión de Riquelme con ejecutivos de Crusoe en marzo de 2026 no produjo ningún memorando de entendimiento, ningún anuncio de inversión, ningún proyecto. Crusoe está consumida por sus compromisos en Estados Unidos: el campus de Abilene, una expansión a 4,5 GW con gas natural, una ronda de financiamiento que la valúa en USD 30.000 millones y una asociación nuclear con Aalo Atomics. Paraguay no aparece en su radar operativo.

El caso de X8Cloud es distinto. Tiene un sitio web profesional (x8cloud.ai) donde promociona infraestructura de IA con energía de Itaipú, GPUs H100 y A100, y una propuesta de ahorro del 70% frente a data centers en Estados Unidos. Pero el sitio no publica montos de inversión, capacidades en MW ni estado de construcción. Las cifras de USD 10.000 a USD 50.000 millones que circularon en un advertorial de AccessWire no están respaldadas por la propia empresa.

ASUS —el fabricante taiwanés de hardware— mantiene un sitio web localizado para Paraguay y vende notebooks y componentes a través de distribuidores como Soundata y Nissei. Pero no tiene oficina, centro de ensamblaje ni operación directa. Google, Microsoft, AWS, Oracle, IBM y NVIDIA tampoco. La presencia tech global en Paraguay termina en el retail.

Lo que Chile y Uruguay entendieron y Paraguay todavía no

Chile tiene cuatro hiperescaladores operando. Uruguay uno. Paraguay cero. La diferencia no está en la energía —Chile y Uruguay son más caros— sino en lo que rodea a la energía.

Chile lanzó el Plan Nacional de Data Centers (PDATA) con metas explícitas: triplicar la capacidad a 2030 y atraer USD 2.500 millones. Es miembro de la OCDE, tiene grado de inversión consolidado, acceso a cables submarinos del Pacífico y la mejor radiación solar del mundo en Atacama. El data center de Google en Santiago no se instaló allí porque la electricidad fuera barata. Se instaló porque Chile ofrecía estabilidad jurídica, conectividad internacional, talento y un mercado doméstico de USD 350.000 millones.

Uruguay consiguió que Google invirtiera USD 850 millones en Canelones con otra fórmula: la estabilidad institucional más sólida de América Latina (73/100 en el índice de corrupción de Transparencia Internacional, CPI 2025), 99% de energía renovable certificada, contratos privados de compra de energía a largo plazo, y una generación de talento digital formada desde 2007 por el Plan Ceibal. Uruguay no compitió por precio. Compitió por confianza.

Paraguay compite por precio. La tarifa de ANDE es su principal —y casi único— argumento de venta. Pero la cadena de valor de un data center revela que la energía es solo una parte del costo operativo de un centro de datos de IA. El resto depende de hardware importado, conectividad, talento especializado y seguridad jurídica. En esos rubros, Paraguay parte de una posición más débil que sus competidores.

El as bajo la manga fiscal

Paraguay tiene una herramienta que sus competidores no pueden replicar con la misma agresividad: el régimen de maquila establecido por la Ley 60/90 y su actualización mediante la Ley 1064/97. Las empresas que exportan servicios —incluyendo procesamiento de datos, desarrollo de software y capacidad de cómputo— pueden acogerse a un esquema que grava la renta al 1% sobre el valor agregado nacional, suspende el IVA en la importación de bienes de capital y exonera aranceles de importación para maquinaria, equipos e insumos.

Para un data center de inteligencia artificial que importa GPUs, servidores, sistemas de refrigeración y equipos de red —donde el hardware representa entre el 60% y el 70% de la inversión de capital—, la exención de aranceles e IVA sobre equipamiento importado puede representar un ahorro significativo del CAPEX total, estimado entre el 15% y el 20%. Combinado con la tarifa eléctrica más baja de la región, el paquete fiscal paraguayo es uno de los más competitivos de Sudamérica para operaciones de cómputo intensivo.

El Decreto 6034 de agosto de 2024, que reglamentó la Ley 7599, estableció además un marco tarifario específico para consumidores intensivos de energía, definiendo requisitos técnicos —estudios de impacto en la red, garantías financieras— y dando a ANDE la facultad de fijar tarifas diferenciadas. La ley formalizó un sector que hasta entonces operaba en un vacío regulatorio, pero también encareció los contratos: las tarifas para criptominería y data centers pasaron de aproximadamente USD 0,03 por kWh a un rango de USD 0,04-0,05 por kWh. La barrera de entrada subió, y eso beneficia a los operadores grandes establecidos como HIVE, pero desalienta a los nuevos entrantes que no tienen escala para absorber el costo adicional.

Lo que frena a Silicon Valley

El primer obstáculo es geográfico y no tiene solución: Paraguay es mediterráneo. No tiene acceso a cables submarinos de fibra óptica, las autopistas del tráfico internacional de datos. Toda la conectividad del país depende de fibra terrestre que atraviesa Brasil o Argentina. Eso agrega entre 10 y 30 milisegundos de latencia hacia Estados Unidos o Europa y crea un riesgo de dependencia. Para aplicaciones de entrenamiento de IA en lote, la latencia adicional es tolerable. Para servicios de nube pública que requieren respuesta en tiempo real, no.

El segundo obstáculo es el talento. Paraguay no figura en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2024) de la CEPAL, donde Chile, Brasil y Uruguay ocupan las categorías de “pioneros”. La proporción de graduados STEM es baja, la fuga de cerebros hacia Argentina, Brasil y Estados Unidos es persistente, y ninguna universidad paraguaya aparece en rankings internacionales de ciencias de la computación. HIVE emplea entre 60 y 150 personas en Paraguay —la estimación sectorial es de 20 a 50 empleos directos por cada 100 MW—, pero esas posiciones son mayoritariamente de operación y mantenimiento, no de investigación.

El tercer obstáculo es institucional. En julio de 2024 Paraguay recibió su primer grado de inversión (Baa3 de Moody’s), un hito que reduce el riesgo percibido. Pero el puntaje del país en el índice de percepción de corrupción de Transparencia Internacional lo ubica en el tercio inferior de América Latina, y la Ley 7599 que regula las tarifas para grandes consumidores de energía es una ley presupuestaria anual, no permanente. Un inversor que compromete USD 200 millones en infraestructura necesita certeza de que las reglas no van a cambiar con el próximo presupuesto.

Conclusión

Paraguay tiene los ingredientes para convertirse en un hub de computación de IA: la electricidad más barata de Sudamérica, un superávit energético estructural, un régimen fiscal de maquila extremadamente competitivo y un caso de éxito —HIVE Digital— que demuestra que el modelo es viable. Pero los ingredientes no hacen el plato.

Chile y Uruguay no atrajeron hiperescaladores con electricidad barata. Los atrajeron con estabilidad jurídica, conectividad internacional, talento disponible y políticas de Estado que sobreviven a cambios de gobierno. Paraguay ofrece la energía. Pero no ofrece —todavía— el resto del paquete.

La pregunta no es si Paraguay puede ser un destino de inversión tech. Es si está dispuesto a hacer lo que Chile y Uruguay hicieron: invertir en transmisión eléctrica, formar talento, blindar el marco regulatorio y construir una marca país que trascienda el precio del megavatio-hora. HIVE ya puso los pies. Los demás siguen mirando.


Más análisis en el Observatorio de IA en Paraguay.

Fuentes

  1. HIVE Digital Technologies — FY2026 Financial Results (junio 2026)
  2. HIVE Digital Technologies — Adquisición de Yguazú 200 MW (enero 2025)
  3. HIVE Digital Technologies — Expansión 100 MW en Paraguay (octubre 2025)
  4. HIVE Digital Technologies — Lanzamiento BUZZ AI Cloud en Asunción (enero 2026)
  5. HIVE Digital Technologies — Columbia University LLM research en Paraguay (marzo 2026)
  6. HIVE Digital Technologies — Validación NeurIPS de infraestructura de IA en Paraguay (junio 2026)
  7. Data Center Dynamics — Entrevista con Cully Cavness, cofundador de Crusoe (julio 2024)
  8. AccessWire — Paraguay’s Hydroelectric Surplus Is Becoming the World’s Next AI and Data Center Frontier (marzo 2026)
  9. Forbes — South America’s AI Infrastructure Reality Check (enero 2026)
  10. BTG Pactual / Canal Solar — Brazil and Chile compete for leadership in data centers (septiembre 2025)
  11. CEPAL — Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2024) (septiembre 2024)
  12. Wikipedia — Electricity sector in Paraguay
  13. Ley 60/90 — Régimen de Maquila, Paraguay
  14. Ley 7599 (2024) y Decreto 6034 (2024) — Gaceta Oficial del Paraguay
  15. Transparency International — Corruption Perceptions Index 2025: Uruguay 73, Paraguay 24 (febrero 2026)
  16. Introl Blog — Latin America AI Infrastructure (abril 2026)
  17. Global Data Center Hub — South America: The $380B AI Race (septiembre 2025)
  18. X8Cloud — sitio oficial
César Sánchez

César Sánchez

Consultor en automatización con IA generativa, anotación de datos para modelos de lenguaje y desarrollo de soluciones basadas en IA aplicada. Fundó en 2005 uno de los primeros medios digitales sobre tecnología en Paraguay y ha trabajado con marcas como Coca-Cola en generación de contenido con IA. Creador del observatorio de IA en Paraguay.