El laboratorio americano: cómo Estados Unidos está usando inteligencia artificial para reinventar su fútbol
Estados Unidos llegó al Mundial 2026 como anfitrión. Nadie lo puso en la lista de favoritos. Brasil, Argentina, Francia, Alemania, España — las potencias de siempre ocupaban los titulares. Pero dos partidos después, USA lidera el Grupo D con 6 puntos, +5 de diferencia de gol, y ya está clasificado a octavos de final. Es la primera vez desde 1930 que gana dos partidos seguidos en un Mundial. Su arquero, Matt Freese, mantuvo la valla invicta contra Australia. Alex Freeman, un defensor de 21 años que hace dos temporadas jugaba en Orlando City, metió un gol y una asistencia en el torneo. Christian Pulisic acumula 4 contribuciones de gol en Copas del Mundo. Y el equipo de Mauricio Pochettino registró 66,7% de posesión en la primera hora contra Paraguay, la segunda más alta de USA en un partido mundialista desde 1966.
Nada de esto es suerte. Es el resultado de tres años de inversión sistemática en tecnología, datos e infraestructura. USA no está jugando el Mundial del presente: está construyendo el laboratorio del futuro.
1. Sportian: la inteligencia artificial en el banco de suplentes
La imagen ya es icónica: Mauricio Pochettino en el banco del SoFi Stadium, con una laptop abierta, rodeado de asistentes, mirando datos en tiempo real mientras sus jugadores desarman a Paraguay 4-1. Lo que corre en esa pantalla se llama Sportian Performance, una plataforma de análisis táctico con inteligencia artificial desarrollada por Globant, la empresa de software argentina que cotiza en la bolsa de Nueva York.
Sportian hace tres cosas que ningún asistente técnico humano puede hacer simultáneamente. Antes del partido, genera reportes automatizados comparando métricas del rival, crea sesiones de entrenamiento personalizadas por jugador y produce recursos visuales para comunicar conceptos tácticos. Durante el partido —y esto es lo nuevo— integra video táctico, tracking de jugadores en vivo y notificaciones generadas por IA sobre cambios de comportamiento colectivo e indicadores físicos. Después del partido, procesa miles de métricas y detecta patrones que el ojo humano tardaría días en encontrar.
Pochettino lo explicó sin rodeos: “Enfrentando un Mundial histórico, estoy convencido de la importancia de darle a nuestro equipo cada ventaja posible. Sportian Performance ofrece un entorno de trabajo único que permite a nuestro staff analizar partidos y tomar mejores decisiones en tiempo real, respaldadas por datos sólidos.”
La plataforma no es un experimento. Ya opera en 42 clubes de LaLiga, la liga profesional de Bélgica y más de 50 competiciones y federaciones en todo el mundo. Lo nuevo es que un seleccionado nacional la use como herramienta central de su operación en el torneo más importante del planeta.
2. Scouting con machine learning: el ojo que nunca duerme
El problema geográfico de Estados Unidos es absurdo: 400 millones de personas distribuidas en 9.8 millones de kilómetros cuadrados. Encontrar al próximo Christian Pulisic en ese territorio es, literalmente, más difícil que encontrarlo en un país del tamaño de Inglaterra o Uruguay.
Por eso US Soccer construyó su propio sistema de scouting con inteligencia artificial. JT Batson, CEO de la federación, lo explicó en una entrevista con talkSPORT a principios de junio de 2026: el sistema rastrea activamente a más de 10.000 jugadores en todo el país. Un programa piloto de machine learning —todavía en etapa temprana— procesa video y datos para identificar talento potencial antes de que intervengan los scouts humanos.
“Necesitamos poder scoutear muchos más jugadores en este país”, dijo Batson. “Y necesitamos asegurarnos de que muchos más jugadores sean parte de nuestros caminos de desarrollo de los que existen hoy. Eso va a ser una combinación de tecnología, estándares, escalar el número de scouts y la programación que ofrece US Soccer.”
La lógica es transparente: si el talento existe pero está escondido en un suburbio de Houston o en una liga escolar de Iowa, la geografía no debería ser el filtro. La IA actúa como una primera capa de cobertura que reduce el riesgo de que la distancia determine quién es visto y quién no.
3. Atlanta: el cuartel general de la revolución
En mayo de 2026, un mes antes del inicio del Mundial, US Soccer inauguró el Arthur M. Blank National Training Center en Fayetteville, Georgia, a 30 kilómetros al sur de Atlanta. Son 200 acres, 19 canchas —13 de césped natural, 2 artificiales, 2 de fútbol playa, 2 bajo techo— y 18.500 metros cuadrados de instalaciones de alto rendimiento. Es el hogar de las 27 selecciones nacionales de Estados Unidos.
Pero lo que convierte al NTC en algo más que un predio deportivo son sus socios fundadores. Oura, la empresa finlandesa del anillo inteligente, es partner oficial: todos los jugadores usan el dispositivo para monitorear sueño, variabilidad cardíaca, temperatura corporal y readiness score. Emory Healthcare, uno de los sistemas de salud universitarios más prestigiosos de Estados Unidos, se incorporó como proveedor médico oficial la misma semana del partido contra Australia. Nike maneja la tecnología de indumentaria. Y en un detalle casi surrealista, Tiny Mobile Robots —una empresa de robótica— provee robots autónomos que marcan las líneas de las canchas.
El NTC no es un centro de entrenamiento. Es una fábrica de atletas con respaldo científico. Cada hora de sueño, cada sesión de recuperación, cada carga de entrenamiento queda registrada, analizada y traducida en decisiones. El fútbol, por primera vez en la historia de Estados Unidos, está siendo tratado con la misma seriedad científica que la NBA o la NFL.
4. Pochettino: el arquitecto, no solo el entrenador
Mauricio Pochettino fue contratado a fines de 2024 con un mandato explícito: profesionalizar las operaciones del USMNT al nivel de los estándares europeos de elite. Su contratación fue facilitada por donantes billonarios —entre ellos Kenneth Griffin, fundador del hedge fund Citadel— que querían remodelar el fútbol estadounidense con un enfoque basado en datos.
Los resultados son contundentes. Bajo Pochettino, USA no solo ganó: dominó. Contra Paraguay, el equipo registró 53 toques en el área rival —el octavo registro más alto de cualquier selección en un partido de Mundial desde 1966, y 17 más que cualquier partido previo de USA en la historia de la Copa. En los dos primeros encuentros, el 77,5% de los pases en el último tercio del campo fueron de USA. El equipo anotó en los primeros 15 minutos de ambos partidos, algo que ningún anfitrión lograba desde Francia 1938. Y los últimos 8 goles de USA en Mundiales —excluyendo goles en contra— fueron anotados por jugadores menores de 25 años, igualando un récord que pertenecía a Polonia entre 1938 y 1974.
Pero el impacto de Pochettino va más allá de las estadísticas. Chris Richards, el defensor central, completó 175 de 179 pases en sus primeros dos partidos mundialistas (97,8% de precisión). Tim Ream registró 23 pases rompe-líneas contra Paraguay, la cifra más alta de cualquier jugador en la primera fecha del torneo. La sociedad Pepi-Balogun produjo 7 goles en los 261 minutos que compartieron en cancha —un gol cada 37 minutos.
Pochettino no trajo una táctica. Trajo un sistema.
5. La ventaja americana: por qué USA puede hacer esto y otros no
Estados Unidos no tiene 100 años de datos futbolísticos como Alemania o Inglaterra. Pero tiene 25 años de cultura moneyball. Y eso, en 2026, vale más.
La revolución de los datos en el deporte nació en Estados Unidos. El béisbol fue primero, con Billy Beane y los Oakland Athletics a principios de los 2000. Después vino la NBA, donde Daryl Morey —el primer gerente general formado en analytics— transformó a los Houston Rockets en un laboratorio de tiros de tres puntos y eficiencia estadística. La NFL desarrolló Next Gen Stats. La MLB construyó Statcast. Todas estas revoluciones comparten un ADN: medir lo que antes se intuía, cuantificar lo que antes se opinaba.
Ese know-how ahora se está transfiriendo al fútbol. No es casualidad que el centro de comando tecnológico de la FIFA para el Mundial 2026 —operado por Lenovo y apodado el “cerebro del torneo”— esté en Miami, en suelo estadounidense. Ni que Google, cuya sede central está en Mountain View, California, sea el proveedor de IA de tres de las principales selecciones del mundo: Argentina, Brasil y Francia.
El ecosistema se retroalimenta. Dueños americanos de clubes de la Premier League —Fenway Sports Group en Liverpool, Kroenke en Arsenal, Boehly en Chelsea— importan la cultura de datos estadounidense a la liga más rica del mundo. Las startups de sports tech (Catapult, Hudl, Second Spectrum, Sportlogiq) tienen raíces o presencia mayoritaria en Estados Unidos. La MLS firmó un acuerdo de 2.500 millones de dólares por 10 años con Apple TV, convirtiéndose en la liga más tecnológicamente integrada del planeta.
Estados Unidos no está compitiendo contra las potencias futbolísticas en su propio terreno —100 años de tradición, formación de clubes, cultura de la pelota— sino que está cambiando el terreno de juego.
6. ¿Es esto el futuro del fútbol?
Conviene ser precisos: Estados Unidos no es favorito para ganar el Mundial. Brasil tiene a Catapult rastreando a sus jugadores en tiempo real con chalecos inteligentes. Argentina firmó con Google Gemini para análisis de jugadas y scouting, y lleva el logo de la IA en su camiseta de entrenamiento. Alemania tiene décadas de datos del ecosistema Bundesliga integrados en SAP Sports One. Bélgica se apoya en el laboratorio de KU Leuven, el centro de investigación en analytics de fútbol más influyente del mundo.
Lo que distingue a Estados Unidos no es la tecnología individual —todos los grandes tienen algo— sino el enfoque sistémico. USA es el primer país que trata a su selección de fútbol como una startup tecnológica: iterar rápido, medir todo, construir infraestructura antes de exigir resultados.
Los números de la fase de grupos le dan la razón. Pero el fútbol no se gana con dashboards. La verdadera prueba será Turquía en la tercera fecha —con USA ya clasificado, Pochettino probablemente rotará el equipo— y sobre todo los octavos de final, donde espera un rival de peso.
Gane o pierda en la siguiente ronda, el laboratorio americano ya dejó una lección: en el fútbol del siglo XXI, el talento sin datos es una apuesta. Y los datos sin talento son un PowerPoint. La selección que junte ambas cosas va a dominar la próxima década.
Fuentes
- Observatorial — “Pochettino bets on AI in the World Cup: what is the platform he uses to convert data into tactical decisions” (16 junio 2026)
- talkSPORT — “US Soccer trials AI system to revolutionize sport and mitigate unique obstacle to World Cup glory” (5 junio 2026)
- The Guardian — “Mauricio Pochettino: ‘No one sees the USA as a contender – but why not?’” (10 junio 2026)
- Firstpost — “How billionaires helped the USA land Mauricio Pochettino” (13 junio 2026)
- US Soccer — Arthur M. Blank National Training Center
- BBC Future — “How Brazil is betting on ‘smart vests’ in its bid for World Cup glory” (11 junio 2026)
- Wired — “Artificial Intelligence Sneaks Into the World Cup Thanks to Google Gemini”
- MIT Technology Review — “Inside soccer’s data renaissance” (11 junio 2026)
- BusinessWire — “Lenovo Technology Powers FIFA World Cup 2026 Operations” (2 junio 2026)
- Hammes et al. — “Artificial Intelligence in Elite Sports”, Frontiers in Sports and Active Living (2022)
- Wikipedia — “United States at the FIFA World Cup”
- Wikipedia — “2026 FIFA World Cup Group D”