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La salida de Atome no es una pérdida de USD 665 millones

Atome rescindió su contrato con la ANDE y amenaza con arbitraje. La 'inversión' de USD 665 millones nunca se materializó: ni un ladrillo desde 2022.

Atome PLC, la empresa británica que prometió instalar en Villeta la “planta de fertilizantes verdes” más ambiciosa de la región, notificó el 1 de octubre la terminación de su contrato de energía con la ANDE y mantiene su intención de llevar a Paraguay a un arbitraje internacional. La cobertura lo resumió en una frase: “se pone en vilo una inversión de USD 665 millones”. Esa frase es exactamente el problema. Porque la inversión de USD 665 millones nunca existió más allá del papel, y su salida es, para el bolsillo de los paraguayos, una de las mejores noticias del año.

En resumen:

  • Atome nunca construyó nada. Firmó el contrato con la ANDE en mayo de 2022 y, cuatro años después, en el terreno de Villeta solo hay —como dijo el presidente de la ANDE ante el Congreso— “un cartel que dice Atome Paraguay”.
  • Los USD 665 millones son la inversión proyectada que difunde la propia empresa (USD 420 millones de deuda multilateral + USD 245 millones de capital), no dinero desembolsado. Nada de eso llegó a ejecutarse.
  • El conflicto es tarifario: Atome pedía pagar USD 30 por MWh fijos durante una década, por debajo del costo del segmento electrointensivo (unos USD 36 por MWh según el Pliego de Tarifas Nº 21), sin reajustes.
  • Con la ruptura, la ANDE libera 145 MW reservados sin uso, justo cuando el consumo eléctrico del país creció 17,9% en los primeros ocho meses de 2026.

Qué es Atome

Atome PLC es una empresa británica listada en el mercado AIM, la bolsa “junior” de Londres, incorporada en octubre de 2021. Es, en la jerga financiera, una empresa pre-revenue: no genera ingresos operativos, porque su primera planta —la de Villeta— nunca entró en operación. Su capitalización ronda las £27,8 millones (unos USD 36 millones), su acción cayó 45% en 2026 y su cotización está suspendida desde julio de 2026 —coherente con la regla de AIM que suspende a las empresas que no publican sus balances a tiempo—.

El directorio concentra el relato. El presidente y principal accionista es Peter Levine; el CEO es Olivier Mussat, exdirector de inversiones de energía de la Corporación Financiera Internacional (IFC, parte del Grupo Banco Mundial); y su director ejecutivo en Paraguay es James Spalding, director general paraguayo de Itaipú entre 2013 y 2018. Entre los accionistas figuran el gestor de fondos Schroders, la petrolera de servicios Baker Hughes y la suiza Casale, que iba a ser la contratista de la planta.

El contrato de 2022 y el nudo de la tarifa

El 3 de mayo de 2022, la ANDE y Atome firmaron un contrato de suministro de energía en 220 kV para una planta industrial en Villeta, dentro de la Categoría 620 del Pliego de Tarifas Nº 21. El acuerdo original era de 60 MW, con inicio de operaciones previsto para enero de 2025; tres adendas lo ampliaron hasta 145 MW y corrieron el arranque a enero de 2027. Todo el tiempo, la obra quedó en cero.

El punto que rompió la relación es uno solo: la tarifa. Atome presentó en noviembre de 2025 una cuarta solicitud que pedía un contrato a 20 años con una tarifa integrada fija de USD 30 por MWh durante los primeros 10 años y cláusulas de arbitraje internacional. La ANDE lo rechazó. Según la cobertura, el costo del segmento electrointensivo del Pliego 21 ronda los USD 36 por MWh, y la administración de la ANDE lo resumió sin vueltas: “no podemos vender por debajo de nuestra tarifa”.

El contrato de 2022 tampoco blindaba a Atome: la prensa recoge que el acuerdo original obligaba al usuario a adecuarse a cualquier modificación o reajuste tarifario. Es decir, el privilegio que Atome reclamaba no estaba en el papel que firmó.

Los USD 665 millones que nunca se invirtieron

La cifra que circula como “la inversión que Paraguay perdería” es, en realidad, un número de inversión proyectada que difunde la propia Atome. En abril de 2026 anunció una “decisión final de inversión” (FID, por sus siglas en inglés) por USD 665 millones: USD 420 millones en deuda coordinada por IDB Invest junto con la IFC, el Banco Europeo de Inversiones, el FMO holandés y el Fondo Verde para el Clima, más USD 245 millones en capital liderado por Hy24, con DEG, el fondo danés IFDK y el banco paraguayo Sudameris.

Ninguno de esos tramos se desembolsó. La construcción estaba condicionada a una sola cosa: que el Estado garantizara energía barata y a plazo fijo. El Ejecutivo lo hizo en enero de 2026 con el Decreto 5307 (el grupo tarifario “Energía a X”) y el Decreto 5861 (un tope de 250 MW), pero ambos fueron derogados el 9 de junio de 2026 tras la presión de los gremios de la ANDE y las protestas internas —el mismo conflicto que rodea a los contratos del consumo intensivo—. Al caer el decreto, cayó la condición del financiamiento. Atome lo reconoce en su propia narrativa: los decretos eran su “garantía” para levantar el dinero internacional.

El saldo físico, documentado por el periodista Bruno Vaccotti (@peztresojos) con fotos del predio, es contundente: “ahí, en ese terreno, no han puesto un ladrillo”. Cuatro años después de firmar. La cifra de inversión anunciada fue subiendo —USD 350 millones en 2023, USD 665 millones en abril de 2026— mientras la obra siguió en cero.

La ruptura y la narrativa invertida

La cronología del final es la siguiente. El 17 de septiembre, Atome sirvió a Paraguay una “Notificación de Disputa e Intención de Arbitraje” bajo el Tratado Bilateral de Inversiones Reino Unido–Paraguay, a través del estudio White & Case. El 21 de septiembre, el presidente de la ANDE, Miguel Báez, expuso ante la Comisión Bicameral de Presupuesto la frase que definió el caso: “Hasta hoy día, en Villeta, Atome no tiene nada construido. Tiene un cartel que dice Atome Paraguay.” Y fijó un plazo hasta el 30 de septiembre: firmar una adenda o depositar una póliza de garantía bancaria.

Sobre esa póliza hubo una inflación mediática: se habló de “USD 40 millones”, cuando en realidad Báez explicó que USD 40 millones es el costo estimado de un año de la energía reservada, y la póliza equivale al 2% de eso: unos USD 800.000. Atome no firmó la adenda ni depositó la garantía. En su lugar, el 1 de octubre notificó la terminación del contrato, “para evitar perjuicios”, y mantuvo su ofensiva de arbitraje.

Conviene ser preciso sobre quién rompe qué. Atome presenta su salida como la consecuencia de que el Estado revocó los decretos que sostenían su PPA; la empresa se siente víctima de una violación del tratado de inversión. La ANDE responde que nadie puede obligarla a vender por debajo de su costo técnico, y que el reclamo de Atome es comercial, no legal. Ambas narrativas conviven en el mismo hecho: Atome no puso un peso en la obra y quiere que los paraguayos le subsidien la electricidad.

El contexto: un amoníaco verde que el mundo ya no compra

La razón de fondo por la que Atome se aferraba a una tarifa de USD 30 por MWh es económica. En la producción de amoníaco verde, la electricidad es el costo dominante, entre el 45% y el 80% del total según IRENA. El amoníaco verde cuesta hoy, según las mismas fuentes, del orden de USD 600 a 1.400 por tonelada, contra un amoníaco convencional que ronda los USD 260 a 600 —y que llegó a superar los USD 1.000 durante la crisis del gas de 2022—. Sin energía muy barata, el proyecto no cierra. No en Villeta; en casi ningún lugar.

El propio sector lo entendió antes que Atome. Yara, el gigante noruego de los fertilizantes y uno de los compradores potenciales de la planta, canceló o pausó en los últimos dos años al menos cuatro o cinco proyectos de hidrógeno y amoníaco de bajo carbono, incluido su proyecto de amoníaco azul en Estados Unidos. La Agencia Internacional de la Energía lo documenta en su Global Hydrogen Review 2024: “varios proyectos enfrentaron retrasos y cancelaciones”, por señales de demanda poco claras, obstáculos de financiamiento e incertidumbre regulatoria. El entusiasmo de 2021 se desinfló; Atome quedó vendiendo el relato de aquel momento.

Lo que gana Paraguay

Contra la lectura de “perdimos una inversión”, la aritmética favorece al Estado. Atome reclamaba pagar USD 30 por MWh fijos por una década en un segmento cuyo costo hoy ronda los USD 36 por MWh y va en subida —la propia ANDE proyecta que la tarifa media subirá en los próximos años—. Esa diferencia, de unos USD 6 por MWh o más, aplicada a los 145 MW reservados —más de 1 teravatio-hora por año de consumo—, representa un subsidio de varios millones de dólares anuales que se habrían pagado durante la vigencia del contrato, y que crecía con cada ajuste de la tarifa técnica.

Y hay un beneficio inmediato y verificable: se liberan 145 MW de potencia reservada que Atome nunca usó. En un país donde el consumo eléctrico creció 17,9% en los primeros ocho meses de 2026 y la demanda máxima bate récords, esa potencia vuelve a estar disponible para quienes sí pagan tarifa real. La paradoja es que la empresa que se va es la misma que, según el propio Báez, “todavía no consumió nada de la energía” que tenía reservada.

La lección no es menor. Paraguay lleva años cortejando inversiones “ancla” que llegan con una promesa de miles de millones y una condición: energía por debajo de su costo. La salida de Atome es el desenlace de ese modelo. La planta de Villeta nunca fue una fábrica; fue un contrato y una tarifa. Y renunciar a subsidiar a una empresa sin ingresos y con la acción suspendida no es perder una inversión: es recuperar el margen de maniobra sobre la electricidad más barata —y más valiosa— que tiene el país. El observatorio de IA en Paraguay sigue de cerca quién consume esa energía y a qué precio, un hilo que también cruza la proyección de la tarifa de la ANDE.

Artículo elaborado con la asistencia de inteligencia artificial y supervisado por el editor humano de muchotexto.net.


Fuentes:

  1. ATOME PLC — Junta directiva (Peter Levine, Olivier Mussat, James Spalding)
  2. ATOME PLC — AIM Rule 26 (incorporación 20-oct-2021, bolsa AIM)
  3. ABC Color — “Gremios de la ANDE rechazan reclamo de Atome” (24-sep-2026)
  4. ABC Color — “Atome notifica terminación de su contrato con ANDE” (1-oct-2026)
  5. ABC Color — “Atome, firma británica, intima al Estado por US$ 665 millones” (17-sep-2026)
  6. ABC Color — “Atome confirma inversión de US$ 665 millones” (25-abr-2026)
  7. Última Hora — “Atome rescinde contrato con la ANDE ante falta de acuerdo” (1-oct-2026)
  8. Última Hora — “Según ANDE, Atome tiene 9 días para definir operación” (22-sep-2026)
  9. El Nacional — “Atome rompe con la ANDE y pone en vilo una inversión de USD 665 millones” (1-oct-2026)
  10. El Nacional — “Multinacional anuncia inversión USD 350 millones” (zona franca, 29-nov-2023)
  11. PR Newswire — “ATOME PLC: Notice of Dispute and Intent to Submit Claim to Arbitration” (17-sep-2026)
  12. FertilizerDaily — “Atome’s $665M Villeta project at risk after Paraguay revokes power decree” (18-jun-2026)
  13. IEA — Global Hydrogen Review 2024 (Executive summary)
  14. IRENA — Innovation Outlook: Renewable Ammonia (mayo 2022)
  15. Bruno Vaccotti (@peztresojos) — hilo sobre las obras e inversiones de Atome (18-sep-2026)
  16. MarketBeat — Atome Energy (LON:ATOM): cotización, capitalización y suspensión

Metodología y alcance: este es un análisis crítico de declaraciones públicas, no un informe de verificación basado en archivos oficiales. La investigación está documentada en research_atome/ (§5.8) con cinco subagentes de investigación y verificación cruzada contra fuentes primarias y prensa. Los datos de consumo eléctrico y crecimiento de demanda se contrastaron contra la capa de datos verificables de ANDE (datospublicos.muchotexto.net) y el canon de AGENTS.md. Los números del contrato (145 MW, tarifa de USD 30/MWh, vigencia) se verificaron contra la cobertura de ABC Color y Última Hora, que citan el Pliego de Tarifas Nº 21; el texto íntegro del contrato no es público. La cifra de “USD 665 millones” se trata como inversión proyectada por la empresa, no como dinero desembolsado. Las declaraciones de cada parte (ANDE y Atome) se presentan con atribución explícita.

César Sánchez

César Sánchez

Consultor en automatización con IA generativa, anotación de datos para modelos de lenguaje y desarrollo de soluciones basadas en IA aplicada. Fundó en 2005 uno de los primeros medios digitales sobre tecnología en Paraguay y ha trabajado con marcas como Coca-Cola en generación de contenido con IA. Creador del observatorio de IA en Paraguay.